Antonio Álvarez de la Rosa es un enamorado de Flaubert y eso se nota en Flaubert a la carta, una brújula en el laberinto, un riquísimo ensayo sobre la correspondencia del autor francés que permite no solo conocer mejor su trabajo, sino viajar a los lugares que él frecuento de una manera vívida y literaria.
© JESÚS CAMARERO
El ensayo de Antonio Álvarez de la Rosa (Santa Cruz de Tenerife, 1946), titulado Flaubert a la carta, una brújula en el laberinto, ha merecido el XVI Premio Málaga de Ensayo José Mª González Ruiz. En la mejor tradición francesista, el autor, catedrático de Filología francesa en nuestra Universidad española, ha dedicado gran parte de su vida académica al estudio de la obra literaria de un autor inconmensurable: Gustave Flaubert. En este caso, el ensayo premiado se añade, como en una secuencia lógica, a la edición que el mismo autor realizó de la correspondencia de Flaubert, única en español del conjunto de esa correspondencia, bajo el título de El hilo del collar (Alianza, 2021).
En realidad, de un modo absolutamente original y poco frecuente en nuestras letras, Antonio Álvarez de la Rosa lleva a cabo, en este ensayo, una especie de autobiografía intelectual y emocional, impulsada sin duda por una singular experiencia lectora de la obra del escritor francés, y especialmente de su Correspondencia. Intelectual, porque ha dedicado, como decíamos, buena parte de su vida académica y personal al estudio y al recorrido in situ de los lugares literarios y vivenciales de Flaubert. Emocional, porque se desplaza por esa obra y por los lugares flaubertianos con una voluntad y una sensibilidad fuera de lo común.

Edita Páginas de espuma
Todo ello da lugar, en el libro, a un viaje cultural y literario del autor ─sobre todo muy literario, algo nada desdeñable en el género ensayístico─, junto a su inseparable esposa, por los eventos protagonizados por Flaubert, con el cual dialoga in praesentia de un modo ficcional muy imaginativo, y sorprendente, pues Flaubert se ve trasladado a nuestro tiempo, sin inmutarse lo más mínimo por ello. La conclusión de semejante diálogo es que la época de Flaubert se parece bastante a la nuestra, y que en aquella sociedad ya se producían fenómenos como los que hoy, desgraciadamente, se han normalizado.
Este ‘encuentro’ de Álvarez de la Rosa y Flaubert implica una interesante aproximación temporal y espacial, en un marco europeo actualmente común, como si no hubiera pasado ya aquel tiempo narrado por el autor de Madame Bovary, como si aquí no hubiera pasado nada, ¡con todas las cosas que han ocurrido en Europa en este siglo y medio!
Además, Flaubert a la carta incluye una factura innovadora: el ensayo-ficción literario, el medio quizá más personal de aproximarse a un objeto de investigación, como pueda ser la voluminosa correspondencia de un escritor clásico-moderno de la talla de Flaubert. Se trata de una literatura personal en un sentido puramente autobiográfico e intelectual (no de una autoficción sobrevenida o prefabricada), y el lector del ensayo podrá disfrutar de un viaje cultural e intelectual nada despreciable, de la mano de un profesor entregado a una vocación verdaderamente descubridora de los entresijos de una obra literaria de tamaño extraordinario, en todos los sentidos.
Conviene subrayar que Álvarez de la Rosa investiga la correspondencia de Flaubert pero, a grandes rasgos, ambos tratan de la misma materia: la literatura. Por eso no puede sorprender una afirmación como la siguiente, derivada de una reflexión de Jean Cocteau sobre la mentira y la verdad en literatura: «Siempre me ha parecido una magnífica definición del creador literario que no pretende llegar a la inexistente verdad absoluta, sino a la que se agazapa tras las palabras cotidianas, las que nos envuelven, nos ciegan y no nos permiten contemplar la trastienda de nuestro escaparate existencial. […] La literatura, al igual que cualquier ser humano, se nutre de la irrealidad, la otra cara de nuestra moneda vital» (p. 64). El argumento es de Álvarez de la Rosa, está escrito en su impecable estilo, pero debajo o dentro de ese argumento están las ideas de Flaubert, al modo de una simbiosis ideológica y estilística.
El ensayo se lee también como autobiografía intelectual y emocional.
A propósito, como el ensayo es un género ─literario─ dedicado a exponer los resultados de una cierta investigación, el lector, en general, no siempre puede disfrutar de la forma de la expresión, del lenguaje stricto sensu, porque en muchos casos la prioridad ha sido desplazada lógicamente al contenido del libro. Pero, en el caso que nos ocupa, el lector podrá disfrutar no solo de un viaje literario a través de los inmensos y apetecibles espacios de la obra flaubertiana, sino que además lo hará transportado por una expresión estilística de gran riqueza.
Como corresponde también a nuestra tradición filológica más excelente, el ensayo está trufado de jugosas referencias flaubertianas, cuidadosamente seleccionadas, que harán aumentar sin duda la dosis de disfrute de los lectores más exigentes, y entre ellos, sobre todo, de los amantes de la obra de Flaubert. Este tipo de referenciación viene a incidir, en primer lugar, en el valor intrínseco y sin embargo universal de los textos epistolares flaubertianos, como ha sido admitido ya por los estudios filológicos y culturales. Pero también, en segundo lugar, construye una red intensa de interpretaciones de esos mismos textos. Así, Flaubert a la carta constituye un estudio intenso y apasionado de la gran aportación del escritor francés a las letras universales, pero también es la exultante propuesta de un diario sobre una exploración inédita del continente Flaubert.
Flaubert a la carta, una brújula en el laberinto, Antonio Álvarez de la Rosa, Páginas de espuma, Madrid, 2025, 371 pp., 18 euros.
EL AUTOR

JESÚS CAMARERO (1958) catedrático de la Universidad del País Vasco, ha sido docente e investigador de teoría y crítica literaria, literatura comparada y literatura francesa. Autor de obras narrativas: El monte del dragón (2004) y Expansión de los círculos (2008); de ensayo: Teoría del exceso (2025); de poesía: Sábanas de niebla (2000), Crítica de la razón impura (2003), Cosmópolis (2006) y Anástasis (2010); y de teoría literaria: El escritor total (1996), Metaliteratura (2004), Intertextualidad (2008), Michel Butor autobiographe (2010), Autobiografía: escritura y existencia (2011), La ficción metaliteraria (2014), Epistemocrítica (2015) y Narratividad y hermenéutica literaria (2017). Ha traducido a Georges Perec y Michel Butor. Premio Ciudad de Valencia de Ensayo Celia Amorós 2024. Presidente de Krelia (Asociación de Creadores Literarios de Álava).



