¿Ya no hay rentrés como las de antes? Quizá no veamos tantos títulos de relumbrón como en el pasado, lo que no significa que no se publique calidad; solo hay que buscar más y mejor. Sirvan estos párrafos para ello, con menciones especiales a lo último de Agustín Fdez. Mallo, Andrea Abreu, Nerea Pérez de las Heras o Vicente Luis Mora.
© EDUARDO LAPORTE
Vaya por delante que el término ‘rentrée’ no es santo de mi devoción, pero a falta de pan, buenas son tortas. Tanto es así, que lo españolizamos, rentré, como en su día se españolizó football y el mundo siguió girando y los balones entrando en la portería. Pues bien, hay rentrés que se esperan con su dosis de nerviosismo, con cierta ansiedad lectora, incluso. Se apelotonan títulos de autores y autores cuyas nuevas entregas se esperan con interés, con su punto de acontecimiento.
Pienso en los lanzamientos de Theodoros, de Cărtărescu, en 2024, o de La familia, de Sara Mesa, en 2022. Pienso también que el momentum de muchos escritores también va cediendo con el tiempo, como erosionando su capacidad de sorpresa. Así, Oposición, el siguiente libro de la escritora sevillana, llegó ya con menos fuerza mediática, y de hecho se publicó en marzo, mes más discreto, y no en septiembre. Lo que nos lleva a pensar que quizá pasó la época de grandes y rutilantes estrenos, por usar un símil cinematográfico, literario, como sucedía cuando anunciaban sus últimos libros autores como Javier Marías, Antonio Muñoz Molina, Almudena Grandes o, qué sé yo, Annie Ernaux, Orhan Pamuk y José Saramago, por tirar de pedigrí Nobel. Puede que el paradigma haya cambiado, pues la fragmentación es tal que el acontecimiento, por citar un título de Ernaux, ya no es tal.

VLM vuelve a la novela
Pues vivimos un Realismo complejo, por citar ahora un concepto que desplegaba Agustín Fernández Mallo en su lúcido ensayo Teoría general de la basura (Galaxia Gutenberg, 2018), que tiende no tanto a una fragmentación, pues todo está conectado, pero sí a una imparable atomización. De tamaños y tiempos. Así, ¿qué vigencia adquirirá El ángel de la Inteligencia Artificial, como se titula la nueva propuesta de Fernández Mallo, sin duda uno de los títulos que ha logrado destacar entre la, por otro lado, cuantiosa oferta? De entrada, como es habitual en el padre de la Generación Nocilla, el enfoque es de lo más original, con un abordaje de la IA que entra en el campo de lo filosófico e incluso lo religioso, con una visión siempre poética, en su acepción más profunda, de la ciencia.
Sin salir de Galaxia Gutenberg, otro título que llama la atención —o al menos la mía, porque lo que parece imponerse es que cada cual se hace su rentré a su medida, su rentré personal—, es Nosotras, de Vicente Luis Mora, otro autor dispuesto a sorprendernos con cada título que publica. En este caso, narrativa pura y dura, en torno al mundillo de la literatura, con un tratamiento nada complaciente, como se puede leer en la sinopsis: «editoras que no leen, escritores repulsivos, trepas, monstruos, autoras exhibicionistas, periodistas culturales vagos…». Y atentos también a lo último de Kallifatides (El amor) y Jon Fosse (Hotel Vaim).
También muestra los lados menos glamurosos de la trastienda literaria y de la edición Recaredo Veredas en su esperada novela tras el éxito de Soberbia (De Conatus, 2024). Lo hace en esta ocasión en Sr. Scott, con una novela titulada Las tres verdades de Carlota, prevista para octubre. Atentos también, en el mismo sello, a Oficio pasajero 2, nueva entrada de diarios de José Antonio Montano, cuya primera edición gustó mucho a los amantes de tan íntimo género.
En Anagrama, brilla con luz propia el flamante fichaje de la revelación literaria que llegó con Panza de burro (Barret, 2020). Así, Andrea Abreu se estrena en el sello de Jorge Herralde con una novela de lo más ambiciosa que trata de romper con el síndrome del estancamiento tras la primera novela exitosa. Nada menos que 504 páginas ubicadas en la Canarias más profunda con parecida apuesta de rescate de la oralidad más popular. En el mismo sello, y publicado este mismo miércoles 9 de septiembre, uno de los autores insignias de la editorial: Ian McEwan y su Lo que podemos saber, novela ambientada en 2119 y, cómo no podía ser de otro modo, no especialmente optimista. Al menos a priori.
Alana S. Portero vuelve con Cosamala, novela gótica y lorquiana.
Y si el año pasado, Oxígeno, de Marta Jiménez Serrano, convirtió el accidente en materia literaria y denuncia social (la responsabilidad de los arrendadores), en esta rentré toma el relevo Nerea Pérez de la Heras con Fantasma. Publicada también en Alfaguara, recrea la traumática circunstancia que llevó a la autora a perder una pierna en un lance náutico, lo que la obligó a reconfigurar no solo su cuerpo, sino su actitud ante la vida. Mucho más que un libro de superación, según comentan quienes lo han leído ya.
En poesía, destaca la antología que publica Renacimiento bajo el título Biografía imperfecta (1985-2025), de José Manuel Benítez Ariza, de quien Jordi Doce dijo que «dialoga con los rincones más humildes y despeinados de la realidad».
¿Más novedades? El espero nuevo libro, tras el éxito nada efímero de La mala costumbre, de Alana S. Portero, que vuelve con Cosamala (Seix Barral). Lo hace con una novela «gótica y lorquiana» levantada a través de un crimen real de los muchos perpetrados en la Guerra Civil. Para octubre. Vuelve también Jon Bilbao, con su velocidad editorial de crucero, a Impedimenta. Regresa a uno de los géneros que mejor conoce, el relato, con nuevo textos breves bajo el título Esta es tu casa. También Rosa Montero (Un día en la vida de Clarita, Alfaguara), Rodrigo Cortés (Hija del cielo, Random House) o Santiago Roncagliolo con El pastor y los lobos, libro de temática religiosa en torno a la figura de León XIV y las «zonas menos cómodas de la Iglesia actual».
Para concluir esta cortísima panorámica sobre las mesas de novedades, valga la mención a Riaño. El Estado contra la Montaña, que publica la siempre combativa Pepitas de Calabaza y con salida prevista en octubre. Se trata de una crónica escrita por Emilio Gancedo sobre el cierre de la presa del embalse de Riaño, en 1987, y el consecuente y dramático desalojo de las aldeas de la zona y la desaparición de un valle entero. Fundamental como ejercicio de memoria ecologista.
Con cafeína o sin ella, felices lecturas.
EL AUTOR

Foto Berta Delgado. YANMAG
EDUARDO LAPORTE. Escritor y periodista cultural. Nacido en Pamplona en 1979, reside en Madrid desde 2005. Ha publicado libros como Luz de noviembre, por la tarde, o La tabla, en Demipage, así como un diario íntimo en la editorial Pamiela y su particular visión sobre Baroja en Ipso Ediciones.
En 2021, publicó otra entrega de su Diario a ninguna parte en la editorial papeles mínimos bajo el título de Tiempo ordinario y la primera biografía en español sobre Battiato (tras la de Margaretto de 1990) en el sello Sílex: En presencia de Battiato. En 2024, ha reunido su visión sobre su tierra natal en Navarra-Madrid, también en Sílex.
En enero de 2025 publicó, en Sr. Scott, La vida suspendida, la historia de un duelo minúsculo



