Dinero, literatura, afanes personales y lucha de clases se mezclan en la nueva novela de Recaredo Veredas, un retrato irónico y nada complaciente del mundillo editorial.
© FERNANDO ARIZA
Se dice que cuando se juntan dos escritores, si además son amigos, comienzan poniéndose al día de sus lecturas, luego actualizan sus proyectos narrativos y, antes de pasar al cotilleo literario (que da infinito juego), hablan de lo que les interesa: anticipos, contratos, liquidaciones, tiradas, ejemplares vendidos o devueltos… el vil metal, vamos. No deja de ser una mala broma ese maridaje entre dinero y literatura, pero es una constante desde la rima de Bécquer sobre la oda escrita en un billete hasta la última novela de Recaredo Veredas (Madrid, 1970).

Veredas debuta en Sr. Scott
Las tres verdades de Carlota describe las vicisitudes de unos treintañeros por sacar adelante una editorial independiente en el Madrid de hoy. Ya de por sí es un asunto atractivo, habida cuenta de la curiosidad que despierta este tipo de empresas, donde, insisto, la economía se ennoblece con la cultura, aunque a veces también sucede lo contrario. El autor conoce a fondo el sector por formación y por oficio, pues fue máster en edición y trabajó en prestigiosas editoriales. Con experiencia y conocimiento nos enseña los entresijos y las gallinejas de un mundo que desde fuera brilla como el pan de oro aunque muchas veces no está cubierto más que de purpurina. Y no solo hay verosimilitud, sino que el lector avezado descubrirá guiños, máscaras y sombras de personajes y editoriales reales.
En su anterior novela, Soberbia (De Conatus, 2024), Veredas describió la obsesión por el ascenso social y económico de las clases medias durante el franquismo y los primeros años de la democracia. Las tres verdades de Carlota sirve de continuación temática, pero a la inversa. Ahora retrata, con esa garra que lo caracteriza, a las generaciones que alcanzaron el reconocimiento económico y social y aspiran, en una irónica pirámide de Maslow, al prestigio simbólico que otorga la cultura. Carlota representa esa clase que lo quiere todo, mientras que sus dos socios, de origen humilde, se conforman con el buen hacer.
El resultado es un triángulo de violencia contenida, disimulada bajo las buenas apariencias y el trabajo conjunto. Es de alabar la mesura y la sutileza que demuestra el autor al desarrollar el oscuro mar de fondo de unas relaciones explosivas basadas, en gran parte, en el desprecio y la necesidad hacia la clase contraria. Veredas no cae en el trazo grueso de la clásica lucha de clases: en los de abajo desvela la envidia y el resentimiento; en los de arriba, la culpa heredada y el síndrome del impostor. Un regalo para los amantes de los conflictos larvados.
Aunque el análisis social de Las tres edades de Carlota es una continuación, encuentro una nueva mirada respecto a sus otros libros. Con este se abre al mundo de lo intangible. Sus novelas anteriores —además de la mencionada arriba, cabría citar Deudas vencidas (Salto de Página, 2014) y Amores torcidos (Tres Hermanas, 2021)— se movían en una cosmovisión materialista, donde las relaciones entre las personas se basaban en un biologicismo nietzscheano: la realidad era la percibida por los sentidos y las motivaciones guiadas por el instinto. Esta vez se eleva sobre lo físico: aparecen extrañas casualidades, imágenes oníricas sin explicación y experiencias personales que nos acercan a un realismo mágico de tono kafkiano. En esa misma indagación de un sentido trascendente aparece la religión, vivida como una búsqueda en ocasiones frustrante, pero búsqueda a fin de cuentas.
El resultado es un triángulo de violencia contenida.
Además, el autor no se limita a ejercer en este libro de analista irónico, crítico hasta el sarcasmo con las vanidades del mundo social y cultural. La otra esperanza procede de los libros. Todas las banalidades que devela sirven para iluminar, por contraste, a la gran literatura. Si se seleccionaran todos los autores clásicos, contemporáneos y actuales que aparecen en estas páginas, tendríamos una nutrida y excelente lista de lecturas. Tal vez sea ese amor por la literatura lo que vuelve más ácido su discurso, y también más auténtico.
Si a todo lo dicho le sumamos que es un libro extraordinariamente bien escrito, con un estilo pulcro y accesible, lleno de fuerza visual y con unas imágenes poderosísimas, tenemos como resultado una obra que podrán valorar no solo los curiosos del mundo editorial, sino también quienes disfrutan de verdad de la buena literatura.
Las tres verdades de Carlota, Recaredo Veredas, Sr. Scott, octubre de 2026, 204 páginas, 18 euros.
EL AUTOR
FERNANDO ARIZA (Madrid, 1978) es doctor en Filología hispánica por la Universidad Complutense, docente universitario, escritor y crítico literario. Además de numerosos artículos y capítulos ha publicado más de una decena de libros entre novelas, ensayos y ediciones críticas. Sus últimas publicaciones son El pensamiento narrativo (Sílex) y Construyendo puentes: la travesía de la narrativa española en los Estados Unidos (1870-1975), en Comares. Es socio de ACE.



