La nueva antología de Carlos Clementson confirma la vigencia de una de las voces más luminosas de la poesía española contemporánea. Un volumen, generoso en páginas, en el que sumergirse en la belleza, memoria y la fuerza latente del Mediterráneo que definen la poesía del poeta cordobés.
© JOSÉ ANTONIO SANTANO
El gran poeta Carlos Clementson (Córdoba, 1944), ya octogenario, nos presenta Las olas y los años (Nueva antología poética, 1964-2025), con prólogo del profesor Bernd Dietz y publicada por la editorial de la Universidad de Córdoba, UCOPress. Para empezar este comentario quiero destacar algunas referencias del prologuista que me parecen imprescindibles para intimar con la poesía de Clementson. Para Dietz, «Un poeta es un instrumento inteligente cuya función es sentir, interpretar, glosar y celebrar varias de las cosas de interés perdurable que constituyen la realidad, ya sean visibles para los demás, ya imaginarias o fenomenológicas. Cuanto mayores sean las aptitudes del poeta, más fascinante será la poesía».

Edita UCOPress
No hay duda. En el caso que nos ocupa, y por haber conocido y realizado algún que otro proyecto poético con Carlos Clementson, al que me une una amistad de años, si bien y lamentablemente la distancia haya reducido nuestros encuentros –en su despacho de la Universidad y los paseos por la judería, convocados siempre a la luz de la palabra poética– la ocasión es especial, porque hablar del poeta me transporta al Parnaso, lugar donde pocos llegan y del cual él ya forma parte por derecho propio. Su poética está en la cúspide de las poéticas. Conocimiento, sensibilidad, experiencia, emoción y belleza destacan con esencialidad en su poesía. Tradición y mediterraneidad son dos elementos esenciales de su escritura, también su especial trato de la narratividad poética, a veces de una intensidad lírica tan extraordinaria como turbadora. Como dice el poeta en las páginas iniciales de esta antología, «La poesía nace casi siempre de una iluminación o un relámpago… Un chispazo o una fulguración interior…». Y así es la poesía de Carlos Clementson como una luz deslumbradora, de una densidad y clasicismo tal que nos turba y nos conmueve.
Difícil se hace seleccionar de entre el inmenso bosque de versos que contiene esta antología, aquellos que pudieran dar una visión detallada del ingenio y la extraordinaria condición de poeta de Carlos Clementson. Estructurado en diez partes, en las que está siempre presente el mar, los mitos, la madre, el amor, la historia y la luz de la palabra, que de principio a fin relumbra en cada página con una fuerza e intensidad poco frecuentes en la poesía actual.
La profunda mediterraneidad anclada en la más selecta poesía universal y la visión de un mundo en el que el hombre es figura central, relatan por sí mismas la esencialidad poética de Clementson. En «Sol de octubre», Clementson nos deja dos versos definitorios, determinantes: «…ya tan solo me queda aquella música, / la silenciosa luz de las palabras», en los que encontramos toda la verdad poética y la invocación al silencio de la luz, ese que guía la palabra en el tiempo. Todos los autores clásicos le acompañan siempre, pues para el poeta, «…como única pasión, / mi amor por las palabras, su fundadora y ebria / capacidad de ensueño, su clara libertad». Una rigurosa selección de poemas de los libros publicados por Clementson, (entre otros «El fervor y la ceniza», «Los templos serenos», «Del mar y otros caminos» o «Córdoba, puerta del tiempo») están contenidos en los diez apartados de esta antología, en la que el lector hallará al poeta en toda su desnudez interior: «Acércate a la lumbre. No tengas miedo. Pasa. / Franquea el umbral del día y entra en ti mismo».
Clementson insiste una vez y otra en mostrarnos todo lo que late y le hace temblar, que no es otra cosa que la vida misma, de manera que su mirada se detiene para observarla y comprenderla mejor, para ahondar y trascender en ella, trascenderse para vivir en otro. En Clementson, un recorrido marcado por la hondura de su pensamiento, de sus raíces y su formación hacen de su poesía un lugar sereno y habitable, alejado del ruido y lasaapa modas, pues su testimonio poético va más allá de lo superfluo o nimio, intrascendente: «He aquí el exacto lugar del universo, / el esplendor del mundo. (…) En el silencio augusto / altas giran las águilas eternas sobre Delfos».
Clementson es «un arquetipo de autenticidad, moralismo, lucidez y sabiduría».
El paisaje mediterráneo de la mar y los olivos, de los atardeceres o alboradas, su simbología o el amor que nace cada día, constituyen también una unidad poética integradora, que me permito resumir en ese canto continuo a Estrella Cerezo, su madre: «Pues tú me diste todo lo que era tuyo: el viento / sonando en los olivos, su plata antigua y trémula / bajo la luna, el canto secreto de la tierra / que aún guarda tus pisadas y por tu boca tiembla / con un rumor de abejas desde esa humilde patria / que hoy tus despojos hacen más generosa y pura. (…) Mas sólo por tus ojos hice mío este reino. Mas sólo por tu voz hice tuyo el recuerdo (…) Tú me lo diste todo: / la luna en los olivos, / el agua en las acequias / cantando y sonriendo / al sol entre las cañas, / el mar como una fiesta / que no se acaba nunca; / sí madre, hasta la vida / a cambio de la tuya / –luminosa y amarga–».
Entre la mar de Águilas y el mar de olivos de Córdoba, ciudad del mundo, Clementson ocupa el espacio y el tiempo de la palabra, el lenguaje de las flores y la piedra, y se sabe vivo, mientras vive en la luz de Averroes o Maimónides, en la noche crecida de silencios. Como bien dice el prologuista de esta antología Clementson es «…un arquetipo de autenticidad, moralismo, lucidez y sabiduría, en el que caben todos los tonos y todas las reverberaciones». La poesía, que nace de la luz, dora y resplandece por y para siempre el nombre del más próvido poeta cordobés, Carlos Clementson.
Las olas y los años (Nueva antología poética, 1964-2025), Carlos Clementson, UCOPress, 2025, 440 páginas, 35 euros.
EL AUTOR

JOSÉ ANTONIO SANTANO (Baena, Córdoba, 1957) cultiva la poesía, la narrativa, el ensayo y la crítica literaria. Entre sus más de veinte libros publicados destacan: Silencio. Poesía 1994–2021; Trasmar; Sepulta plenitud y La luna en el olivar (Cancionero de haikus). Más información, aquí.



