Una historia singular, una historia común y la sugerente mirada de Susana Koska

Las consecuencias (Pepitas de calabaza) es un libro híbrido y singular en el que Susana Koska reconstruye, a partir de archivos y memoria, varias vidas cruzadas del franquismo y la oposición para crear un rico y original retrato de las dos Españas. Un libro valioso también en cuanto que brilla con especial fuerza la figura de Ángel María de Lera, escritor y fundador de la Asociación Colegial de Escritores (ACE), que hace posible, entre otras cosas, esta revista.
© CARLOS FORTEA

Hay libros que se escriben con un plan, que siguen a una idea predeterminada y eligen y consuman su desarrollo. Y hay otros que, simplemente, surgen.

Hay libros que le salen al encuentro a la persona que va a escribirlos y, si hacemos caso a las primeras páginas del que ahora nos ocupa, podemos afirmar que Las consecuencias es uno de estos libros. No tanto como un manuscrito encontrado, pero casi. No tanto como una biografía, pero casi. Porque es al mismo tiempo el relato vital de unas personas y, lo pretenda o no lo pretenda, la biografía de un país.

Susana Koska es bien conocida en los medios culturales de nuestro país. Directora de cine, autora literaria, en las primeras páginas de este singular volumen nos cuenta cómo cayó en sus manos una caja con los documentos personales de una maestra falangista de la posguerra. Llevada por una natural curiosidad, los leyó y rastreó para encontrarse con una historia humana llena de ramificaciones que era al mismo tiempo la de un país en guerra consigo mismo.

Y decidió contarla.

Publica Pepitas de calabaza

El resultado es el volumen Las consecuencias, interesante no solo por el contenido —la solitaria vida de la maestra María de Lera, creyente, falangista; la de una de sus pupilas, la anarquista Aurora, y su difícil existencia en la clandestinidad, y por fin el relato vital de Ángel María de Lera, anarquista, escritor, sobrino de la maestra falangista—, sino por la manera que Koska ha elegido para contárnoslo.

Porque Las consecuencias es un libro sin género, o un libro formado por varios géneros. Lo que comienza siendo un relato en primera persona se transforma después en una narración novelizada de la vida de María de Lera, una suerte de «docuficción» en la que la autora se mete en la piel de una mujer que, insistimos, da voz a media España.

A este largo e interesante relato le sigue un interludio no del todo claro en el que, con un cambio de punto de vista, nos sumergimos en la voz y en la vida de una militante clandestina de la oposición antifranquista, conectada en su infancia con la maestra. Pero donde el libro da el giro definitivo, con un cambio de género —de la narración novelesca al ensayo biográfico— y de país —de la España franquista a la antifranquista, de la intelectual a la intelectual—, es en la tercera parte del texto, donde se nos cuenta la trayectoria humana y creativa de Ángel María de Lera.

Es de rigor que, puesto que publicamos esta reseña en una revista que fue fundada por él, nos detengamos un poco más en esta parte del libro que narra con detalle la experiencia vital del fundador de la Asociación Colegial de Escritoras y Escritores y de esta República de las Letras. Porque De Lera es uno de los olvidados de la literatura española, un escritor de esfuerzo y de talento que no necesita dedicarle ditirambos —no vamos a caer en el error opuesto de ponerlo a la altura de los grandes del siglo XX, entre los que no estuvo— para reconocerle un valor y un peso específico propio y perdurable.

Una vez más, su relato coincide con el de la España que perdió la guerra, y constituye así la otra cara de la moneda que compartió con su tía María. Joven anarquista, comisario político en la Guerra Civil, represaliado, encarcelado y perseguido durante largos años, Ángel María de Lera inició en los años cincuenta una carrera literaria, que nos cuenta el relato, caracterizada por la lealtad a sus ideales en un entorno hostil y por una escritura trabajada, culta y llena de ingenio creador.

Un libro rico por lo que cuenta y por la manera que Koska ha elegido para contárnoslo.

La contaminación que en las últimas décadas ha hecho del Planeta uno de los premios mejor dotados y menos prestigiosos del panorama literario español ha hecho, injustamente, que su nombre figure en la mente de algunos —ni siquiera de muchos, porque como decimos ha estado olvidado durante demasiado tiempo— asociado a una industria del libro como objeto que estuvo muy lejos de sus preocupaciones. En Las consecuencias vemos al escritor que realmente fue De Lera: crítico con la sociedad en la que vivía, preocupado por la calidad literaria y preocupado por las condiciones de vida del escritor en un mundo en el que se atisbaban ya nuevas posibilidades.

Texto muy singular, rico en lecturas, lo que Las consecuencias no es, es un libro académico, y es preciso decirlo para salir al paso de quienes quieran encontrar en él defectos materiales, fechas equivocadas o desajustes interpretativos. Koska no pretende hacer aquí un estudio exhaustivo ni sobre los Lera ni sobre su época, sino únicamente contar una historia española más, significativa y quizá sorprendente, y contar su propia impresión ante ella.

Si hubiera que ponerle un calificativo, diríamos que es un texto especial, que por su singularidad escapa a las valoraciones y calificativos habituales. Pero es, y hay que decirlo, un texto logrado. Una aportación. Desde su acertada portada roja y negra, que transmite a la vez los colores del anarquismo y los de la Falange, unidos por un pespunte blanco, apenas un hilván, el hilván que cose las dos Españas, hasta sus palabras dolientes y expresivas, relato y retrato de un país dolorido y maltratado. Y una invitación a abrir la puerta de un pasado que cae en el olvido sin merecerlo.

Las consecuencias. Susana Koska, Pepitas de calabaza, Logroño, septiembre de 2025, 192 pp, 19,90 euros.


EL AUTOR

CARLOS FORTEA (Madrid, 1963) es, además de escritor, profesor en la Universidad Complutense de Madrid y lo ha sido de la de Salamanca. Es, así mismo, traductor literario con una labor de más de cien títulos, entre los que se cuentan obras de Thomas Bernhard, Günter Grass, Stefan Zweig, Alfred Döblin, E.T.A. Hoffmann y Eduard von Keyserling. Es autor de las novelas juveniles Impresión bajo sospecha (Anaya, 2009), El diablo en Madrid (Anaya, 2012) y El comendador de las sombras (Edebé, 2013),  y de las novelas para público adulto Los jugadores (Nocturna, 2015), finalista del Premio Espartaco de la Semana Negra de Gijón, y El mal y el tiempo (Nocturna, 2017). Es vocal de Relaciones Institucionales de ACE.